¿Tienes una uña encarnada que vuelve a clavarse una y otra vez? ¿Te duele al caminar, llevar calzado o incluso al tocar el dedo?
Cuando una uña del pie se introduce en la piel que la rodea, puede provocar dolor, inflamación y, en algunos casos, infección. Si el problema es recurrente o los tratamientos conservadores no han conseguido solucionarlo, la cirugía de uña encarnada es la opción definitiva.
En nuestra clínica de podología en Sevilla realizamos cirugía ungueal adaptada a cada caso, valorando previamente el estado de la uña y de la piel que la rodea para determinar el tratamiento idóneo.
Una uña encarnada aparece cuando uno de los bordes de la uña crece o se introduce en la piel que la rodea.
Es más frecuente en el dedo gordo del pie, aunque también puede manifestarse en el resto de los dedos.
Al principio puede producir simplemente molestias al presionar el dedo o utilizar determinados zapatos. Si la uña continúa clavándose, pueden aparecer inflamación, enrojecimiento, dolor e incluso secreción e infección.
La uña clavada del pie no siempre necesita cirugía. Dependiendo de su evolución y de la causa, existen diferentes tratamientos podológicos. Por eso es importante valorar la uña antes de decidir cómo actuar.
Existen diferentes factores que pueden favorecer que una uña se clave en la piel. Entre los más habituales encontramos:
En muchos casos no existe una única causa. Por eso, además de tratar la uña encarnada, es importante valorar qué factores están favoreciendo que vuelva a aparecer para actuar de forma preventiva y duradera.
El primer dedo (dedo gordo) es la localización más habitual de las uñas encarnadas debido a que soporta la mayor carga propulsiva al caminar y al correr.
Cuando el borde de la uña se introduce en el canal periungueal, puede aparecer dolor agudo en uno o ambos lados del dedo. Al principio suele notarse especialmente al utilizar calzado cerrado, pero la molestia aumenta considerablemente a medida que la inflamación progresa.
Si la uña continúa creciendo hacia el tejido blando, el problema se vuelve recurrente y tiende a reaparecer semanas después de cualquier recorte temporal.
Por eso, cuando una uña encarnada del dedo gordo se repite, es imprescindible estudiar la anatomía de la uña y valorar si requiere un tratamiento definitivo que evite futuros episodios de dolor.
Una uña encarnada con infección puede presentar inflamación notable, calor, enrojecimiento intenso, dolor punzante incluso en reposo, supuración o la aparición de un granuloma (tejido inflamado sangrante alrededor de la uña).
Si sospechas que tienes una infección, no intentes cortar profundamente la esquina de la uña ni manipular la zona con tijeras o agujas en casa. La manipulación casera suele agravar la lesión y extender la infección hacia capas más profundas.