¿Tienes una uña encarnada que vuelve a clavarse una y otra vez? ¿Te duele al caminar, llevar calzado o incluso al tocar el dedo?
Cuando una uña del pie se introduce en la piel que la rodea, puede provocar dolor, inflamación y, en algunos casos, infección. Si el problema es recurrente o los tratamientos conservadores no han conseguido solucionarlo, la cirugía de uña encarnada puede ser una opción para resolverlo.
En nuestra clínica de podología en Sevilla realizamos cirugía ungueal para tratar determinados problemas de las uñas del pie mediante técnicas adaptadas a cada caso.
Antes de intervenir, valoramos el estado de la uña y de la piel que la rodea para determinar qué tratamiento es el más adecuado.
Pide tu cita y valoramos tu uña.
Procedimiento ambulatorio, indoloro y sin cicatrices
Una uña encarnada aparece cuando uno de los bordes de la uña crece o se introduce en la piel que la rodea.
Es más frecuente en el dedo gordo del pie, aunque también puede aparecer en otros dedos.
Al principio puede producir simplemente molestias al presionar el dedo o utilizar determinados zapatos. Si la uña continúa clavándose, pueden aparecer inflamación, enrojecimiento, dolor e incluso secreción.
La uña clavada del pie no siempre necesita cirugía. Dependiendo de su evolución y de la causa, existen diferentes tratamientos podológicos. Por eso es importante valorar la uña antes de decidir cómo actuar.
Exploración Clínica
Valoración previa individualizada
Existen diferentes factores que pueden favorecer que una uña se clave en la piel. Entre ellos encontramos:
En muchos casos no existe una única causa. Por eso, además de tratar la uña encarnada, es importante valorar qué puede estar favoreciendo que vuelva a aparecer.
El dedo gordo es la localización más habitual de las uñas encarnadas.
Cuando el borde de la uña se introduce en la piel, puede aparecer dolor en uno o ambos lados del dedo. Al principio suele notarse principalmente al utilizar calzado cerrado, pero la molestia puede aumentar si la inflamación progresa.
Si la uña continúa creciendo hacia la piel, el problema puede hacerse recurrente y aparecer de nuevo después de tratamientos temporales.
Por eso, cuando una uña encarnada del pie se repite, es importante estudiar la forma de la uña y valorar si necesita un tratamiento definitivo.
Una uña encarnada infectada puede presentar mayor inflamación, enrojecimiento, dolor, secreción o tejido inflamado alrededor de la uña.
La actuación dependerá del grado de inflamación y del estado de la lesión. En consulta valoramos la uña, la piel y los tejidos que la rodean para determinar el tratamiento más adecuado.
Si existe infección, primero puede ser necesario controlar el proceso inflamatorio antes de realizar determinados procedimientos.
En muchas búsquedas se utilizan expresiones diferentes para describir el mismo problema: uña encarnada, uña clavada, uña enterrada o uña del pie encarnada.
En todos estos casos nos referimos habitualmente a una situación en la que el borde de la uña entra o presiona sobre la piel que la rodea.
Lo importante no es tanto el nombre que utilicemos, sino valorar qué está provocando la lesión y qué tratamiento necesita.
La cirugía de uña encarnada es un procedimiento completamente indoloro destinado a resolver determinados casos en los que la uña se introduce repetidamente en la piel.
La técnica quirúrgica no es exactamente igual en todos los pacientes. Depende de la forma de la uña, de la zona afectada y de la causa del encarnamiento.
Por eso, antes de realizar la intervención hacemos una valoración y explicamos qué técnica está indicada en tu caso.
La intervención se realiza con anestesia local y es ambulatoria, pudiendo marcharte a casa por tu propio pie. No lleva ningún tipo de sutura, y no quedan cicatrices.
Sin dolor ni cicatrices
Salida por tu propio pie
Estudiamos la uña, el dedo y la piel que la rodea. También nos interesa conocer si has tenido episodios anteriores y qué tratamientos has realizado.
Antes de comenzar administramos anestesia local para evitar dolor durante la intervención.
Actuamos sobre la parte de la uña responsable del problema utilizando la técnica quirúrgica que corresponda a tu caso.
Después de la intervención te explicamos cómo realizar las curas, qué calzado utilizar y qué actividades debes evitar durante los primeros días. También programamos las revisiones necesarias para controlar la evolución.
Sin dolor durante la intervención:
Durante la intervención la zona permanece anestesiada, por lo que no sentirás ningun dolor durante el procedimiento.
Después de la cirugía puede existir cierta sensibilidad o molestia leve cuando desaparece el efecto de la anestesia. Te explicaremos cómo cuidar la zona y qué hacer durante las primeras horas y días.
La evolución depende de cada persona, del estado inicial de la uña y del procedimiento realizado.
Una uña encarnada puede empezar como una pequeña molestia y terminar provocando dolor e inflamación cada vez que utilizas calzado cerrado.
Si el problema se repite, no se trata únicamente de cortar la uña cada vez que vuelve a clavarse. Es importante valorar su forma, el estado de la piel y qué está provocando el encarnamiento.
En nuestra clínica realizamos cirugía ungueal y cirugía de uña encarnada en Sevilla, siempre después de valorar si la intervención es realmente necesaria.
Pide tu cita y estudiamos tu caso.